Sí, era bella, él la miraba y se embobaba preguntándose cómo alguien así podía estar a su lado, no era noticia, que ella mirara más allá y quisiera estar con el porque veía algo, observaba algo, algo dentro de él que era muy bueno.
Los días pasaron, pocos meses, ella dejaba de ser bella, ahora era irritante, ahora era mandona, ahora era incomprensible algunas veces, y no es que ella lo fuera de repente, es que lo que a él le gustaba empezaba a fastidiarle, la belleza y el encanto del momento pasaban. Fue tan pronto para él decir "te amo", porque pensaba que amar era solo sentirse bien aunque luego se sintiera irritado para luego volver a sentirse bien, que mas daba, solo quería alguien que le acompañara. Pero ella no quería lo mismo.
Ella deseaba un compañero incondicional, capaz de soportar sus momentos difíciles porque tenía muchos más hermosos, interesantes y valiosos momentos llenos de amor que ofrecer, sí, ella era bella, y no solo bella, ella era interesante.
Él pensó que la inteligencia era inmaculada, que ella no podía cometer ningún error, idiotizado por sus palabras creía que no podía haber error. Pero ella era humano mortal en esta tierra, ella también necesitaba consuelo, no era muy fuerte en ocasiones. Y con el peso de los días comenzó a sentirse sola.
Sin poder llorar por no tener palabras para explicar, sin poder viajarse en su mundo mental por no saber responder sinceramente a un: "¿estás bien?", a un: "¿qué te pasa?", porque una de dos, o él no lo entendería, o se frustraría. Y ella no necesitaba ninguna de esas opciones.
Después de un tiempo, ya con el alma cansada ella misma se preguntó si aún era bella, era una respuesta de doble filo. Buena porque la respuesta le decía: si, aún eres bella, siempre lo has sido. Mala porque le decía: has dejado de sentirte bella porque tienes alguien que resalta tus defectos y hace ruido por ellos, te dice algo bonito y crees que está bien, pero no dura mucho, y de nuevo hace algo y vuelves a dudar de tí misma, lo peor, piensas que fuiste tú la que hizo algo mal y sabes que no fue así, sabes lo que necesitas y no es lo que tienes ahora.
Duro para ella, al menos tenía una respuesta. Dolor, un precio alto que algunas ocasiones se tiene que pagar para poder llegar a la felicidad, ahí esta, ahí tuvo su respuesta. Ella es bella, ella sabía qué hacer.
